
ese instante que nunca más vuelve,
cuando el cuerpo se yergue solo,
cuando los pies se vuelven pasos
que avanzan hasta el otro...
Ese segundo perfecto
en que el miedo no vacila
porque no existe aún, ni se conoce,
y son osadas las prisas...
Nada puede retener
el ansia de descubrir,
de palpar y gozar con la mirada
aquello que deseas vivir...
Tags: poesía, descubrimiento