lunes, 14 de septiembre de 2009






El verano casi termina

y la noche parece avanzar

ganándole el pulso al día

que a penas puede jugar...

Los árboles parecen tristes,

mis manos huelen a papel,

el ciclo de la vida continúa

con su eterno morir y renacer.

Quizá escribo para retener el tiempo,

el aroma del recuerdo y de la soledad,

aquello que brota en la infinidad de los días,

la primera emoción que me hizo llorar...


Tags: poesía, tiempo, recuerdo

Pétalos entre hojas