
Invéntame un destino importante
para que pueda sacar lo mejor de mí,
para vencer el miedo y la desgana
que me provoca este existir más que vivir.
Invéntame un mundo sin fuerza,
un mundo sabio capaz de pensar,
y saltaré sin pensarlo a su vacío
confiada, valiente y con ganas de llegar...
Más no me pidas que abandone mi sueño,
aunque digas que es de locos y no es verdad,
no confío en lo que tú ves y tocas...
Yo creo, lo que para mí existe ya es real.