
Un café, una mirada
al vacío oscuro de la ventana...
Se ha pasado el día cosiendo
un sueño con mil esperanzas.
Mira su obra, desde adentro,
nadie verá el hilo de la ilusión,
ni esas costuras que se vuelven arte
inventando la idea con su color.
El café se acaba, bajo la ducha
tiembla a penas su desnudez,
un diminuto todo la viaja,
gotas ilusas que proyectan su piel.
Huele a ternura, un poco a cansancio,
envuelve entre seda lo que cosió,
la ventana le devuelve la noche...
Entre seda viajará un poco de su corazón.
Tags: poesía, mirada interior, sueños