
Cuando buscas una mano que tomar
porque has caído y te has hecho daño,
y entrelazas tus dedos a sus dedos,
¿qué sientes? Quizá que eres humano.
Cuando buscas unos labios que besar
porque has perdido aquel beso deseado,
y aprietas tu boca en otra boca,
¿qué sientes? Acaso que eres humano.
Cuando buscas un cuerpo que adorar,
porque estás solo y el deseo ha despertado,
y recuperas las caricias en tu piel,
¿qué sientes? Tal vez que eres humano.
Cuando buscas el recuerdo o el olvido
porque sientes que has perdido o has ganado
y una lágrima te recuerda que estás vivo,
¿qué sientes? Eres especial, eres humano.