jueves, 17 de septiembre de 2009



No soy tu enemiga ni te temo,

te espero desde que nací,

sé que estás siempre a mi lado

aunque no te acerques a mí.

Esperarás el momento oportuno,

cual amante perfecta,  serena,

en algún momento cederé a tu abrazo

y te llevarás mi cuerpo, mi alma, mis penas.

No voy a buscarte, ni a huirte,

tampoco voy a enfrentarme a ti,

y no es por cobardía, creo que soy valiente

al aceptar que todo quedará aquí.

Por eso mientras llega tu beso esperanzado

saturo mis sentidos con un mágico elixir,

el de tu contraria, esa que me empuja

a correr tras ella gozando del vivir.


Tags: poesía, muerte, transformación, aceptación, cambio

Publicado por Dana-B @ 16:22  | Poesía
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios