
Hoy he fundido el vuelo de la mariposa
con la esencia de mi propio cuerpo,
he renacido en un algo que no existe
más allá de lo que guarda un secreto.
Hoy he podido caminar sobre el agua
sintiéndola viva bajo mis desnudos pies,
he sido el hada del capricho de una niña
que respira y habita mi misma piel.
Hoy he sentido la música del alma,
invisible, inaudible, pero llena de amor,
me he sentido devenir por un universo
en el que he encontrado mi perdido yo.
Hoy he sabido mirar comprensiva,
he conseguido regalar la dulzura de un perdón,
he inyectado el sosiego en una orquídea
y he tendido una mano donde había rencor.
Hoy he sentido que mi alma cantaba
sobre el inmenso lago de la paz,
he sido una con el todo y con la nada,
mi pequeñez abarcó la inmensidad.