miércoles, 30 de septiembre de 2009




Juguemos a no ser diferentes
ya que en el fondo  somos iguales,
porque la misma vida nos alienta
y la  misma  vida nos vuelve mortales.
Juguemos a ser los cachorros
que no entienden de etnias ni razas,
dando vueltas en un campo de alegría,
saltando entre el asombro y  la esperanza.
Juguemos a no medir nuestro imperio
por el oro guardado en sus arcas,
sino a  ser ciertamente ricos
en cariño y lealtad para  quien nos aguarda.
Juguemos a ser libres
de lo supérfluo que nos atrapa,
dejando que el corazón también juegue
sin las cadenas y los rencores que  lo apagan.
Juguemos a ser sinceros
y  a aceptarnos con  nuestras manchas,
a respetar al compañero siempre
y a no exigirle tanto al mañana.
Juguemos a ser humanos,
sin prejuicios  ni hipocresías,
juguemos a regalar abrazos
que en el fondo es muy corta la vida.


Tags: ilusión, alegría

Publicado por Dana-B @ 16:09  | Poesía
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios