
El cambio es la capacidad de vivir cada segundo sabiendo que el siguiente será diferente, pero que no por ello todo en nuestra vida deba ser nuevo.
El cambio es una condición humana a la que todo ser está sujeto pero no siempre preparado. La modificación exige que las palabras pronunciadas no sean cuestionadas, que las acciones emprendidas no se conviertan en improvisaciones, que los sentidos manifestados aún siendo variados formen parte del mismo conjunto.
Cuando el cambio llegue a tu vida permítele la entrada pero indícale al mismo tiempo hacia dónde ir. Cada acción es como la cuerda de una guitarra que estremeciéndose en un conjunto con las otras, permanece separada y un día es sustituida por una nueva para continuar su labor.
Ni el sol es cada día el mismo en su esencia ni tú percibes de igual manera su calor al paso de los meses del año. Tampoco es bueno convertir la inestabilidad en bandera de la vida, que hasta los océanos más agitados saben que no por permanecer en reposo perderán sus preciadas aguas.
Menudo rollo de artículo, ¿no?... Lo siento, es que estoy de mudanza y necesito asimilar el "cambio"...