
Soy un devenir del tiempo que me duele. Mi sangre es un préstamo preciso y breve del Universo. Son sus estrellas las que laten, siendo y sin ser en mis venas. Un extraño reloj mide el silencio, esas horas que traen el mañana fundido con ayer.
Soy la huella de un proceso, la marca de una huella impronta de infinito hecha pasos de dioses escondidos... Soy carne haciendo camino, solitaria soledad en soliloquio.
Soy "estar" y soy "ser" en fusión de ardiente sufrimiento, el dolor del sueño de aquello que despierta conmigo. Clamo y me revuelvo en el profundo infinito desespero que grita su pregunta con respuesta de silencio.
¿Tenéis hambre de sufrimiento? Devoradme pronto y hacedme sangre de mañana en vuestro cuerpo...
Tags: filosofía, metáfora, prosa poética, reflexión