
No me toques, no quiero la caricia,
todavía no...
Quiero que me mires y alargues la mirada,
que te dejes llevar por lo que ves y deseas,
que te asombres,
que sientas el cuerpo que se ofrece
y lo abarques todo
sin pesar en su tacto, más allá de su piel.
No te muevas, no quiero que te acerques,
todavía no...
Quiero que respires y te agites
sintiendo el perfume de mis gestos,
el olor de la mujer,
que despierte el deseo en tus ojos,
en tu rostro tenso...
No acerques tu boca, no quiero el beso,
todavía no...
Quiero que me incites a provocarte,
que juegues a seducirme sin alcanzarme,
que hierva el deseo,
sin prisas ni demoras, ni gestos rutinarios.
Sedúceme en la distancia con todo tú,
sin entregarte, sin retenerme,
todavía no...