sábado, 10 de octubre de 2009



Lloras por prenderte a la mañana,
por salir de la prisión de la noche,
tal vez no ves que las horas te siguen
y te castigan con  segundos de reproches.

Caminas descalzo por el olvido,
obstinado y  llorando por el ayer,
acosado por las libres olas de algún día,
por los años que soñaron con volver.

Lloras y no puedo acompañarte,
ya no puedo llenar tu orilla de sonrisas,
no puedo liberar tu alma rota
ni devolverte el mar que te daba vida.


Tags: tristeza, recuerdo, dolor

Publicado por Dana-B @ 17:14  | Poesía
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