
Tenerme no es llenar de tu fuego mi boca,
ni con las manos apresurar las caricias apetecidas,
no es acercarte y sacudir con la furia de una ola,
ni en un instante confundir el flujo de la vida.
Tenerme es olvidar el tiempo y regresarte al niño,
mamar la esencia que con placer te sustentaba,
devolviéndome en el gesto el mismo placer infinito
de sentir que ambos somos substancia enamorada.
Tenerme es sentir que entre los labios brota el alma,
que la caricia es el latido del que surgió tu nombre,
que en tu deseo amanecido regresas a mí con tu derrama
para sentirme como mujer y yo sentirte como hombre.

Tags: amor, sentimiento, goce, comunión