
Mi mirada atravesó la noche
volando tras un pensamiento,
se encontró con la tuya en lo alto,
se llenó de luz el firmamento.
Bésame, dijo quedo mi silencio,
ofreciéndote los labios con pudor,
y el beso degranó lento la vida
venciendo al recato con amor.
Mírame, dijo mi alma valiente,
ofreciéndote un cuerpo encendido,
y tus ojos cubrieron mi piel
con un manto de cinco sentidos.
Ámame, gritó de pronto la vida
que agitaba los espacios del deseo,
y un derroche inconsciente manó
del manantial sagrado de los cuerpos.
Tags: entrega, deseo, amor, búsqueda