lunes, 19 de octubre de 2009


Mi  mirada atravesó la noche
volando tras un pensamiento,
se encontró con la tuya en lo alto,
se llenó de luz el firmamento.
Bésame, dijo quedo  mi silencio,
ofreciéndote los labios con pudor,
y el beso  degranó lento la vida
venciendo al  recato con amor.
Mírame, dijo mi alma valiente,
ofreciéndote un cuerpo encendido,
y tus ojos cubrieron mi piel
con un manto de cinco sentidos.
Ámame, gritó de  pronto la vida
que agitaba los espacios del deseo,
y un derroche inconsciente manó
del manantial sagrado de los cuerpos.

Tags: entrega, deseo, amor, búsqueda

Publicado por Dana-B @ 16:37  | Poesía
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