Mi?rcoles, 08 de febrero de 2012

Fotografía de Melanie Turenne

 

¿Somos almas muertas caminando sobre espejos? No, aunque lo parezca. Deprimidos y desesperanzados, la Realidad sugiere ser un cristal quebrándose bajo nuestros pasos. Alzamos las manos al cielo, invocamos deidades y su magia no nos alcanza... Entre cuatro paredes salvaguardamos nuestra individualidad en las horas de asueto, retomando fuerzas y convicciones para salir de nuevo al mundo, como robots programados sin más perspectivas que el dinero ni más memoria que la del fracaso.

¿De qué nos sirve el Progreso, que nos hace semejantes a un Sísifo empujando sin descanso la piedra de intereses creados que nos legó la tribu? La Naturaleza fermenta en un cántaro que de artificial se muere... Y ya no es suficiente existir. Es más, ya NADA es suficiente... Ahora se promueve automáticamente inventarse una vida, inventarse un Destino que pierde reputación a la par que su mayúscula. ¡Mírate y mírame! Somos artesanos de Universos caducos, de cosmogonías tan efímeras como inútiles... Una especie extraña con una insólita voluntad para sofisticar esclavitudes mientras gritamos -bajo el éxtasis de la insensatez- lo libres que somos. Nuestra libertad es la de anacoretas urbanos,cumpliendo penitencia como el que regala agua para paliar el hambre... ¡Qué absurdo! Alguien se encoge de hombros musitando que el mundo es así o, peor aún, que la culpa es del gobierno, o de los ricos, o de algún dios, que para escudar responsabilidades siempre hemos gozado de mucha inventiva.

Me desvisto de hipocresías y entono un mea culpa por la parte que me corresponde como cómplice, voluntaria e involuntariamente, de esta sociedad anti-natura. Basta ya de engañarme a mí misma, de consentir en ser un eslabón más de esta decadencia... Soy una impostora de ilusiones, una ególatra que flagela sus remordimientos justificándose en la competitividad, una egoísta que acomoda su egoísmo en el silencio de un falso amor propio. Soy la hija putativa del orgullo y la ambición, vendo mis ideales al conformismo, prostituyo mi soledad con miedos inventados y, en el colmo de mi narcisismo, confundo lo que siento con lo que soy, lo que soy con lo que deseo... ¡Oh, el deseo! Él es el que empuja a buscar la aceptación aún a costa de la mentira...

Me veo nacer entre los zurcidos de un horizonte. Hoy un silencio consecutivo se manifiesta adelgazando el devenir. En su claraboya se infla la anemia de esta agonía vertical que ha perdido la fe y la plegaria en quién sabe qué viaje. Nadie me dijo que un día el mar podría estar tan de luto nocivo como mis noches, ni que la ceniza abandonaría al leño para ser indigente en la ciudad de la nubes... Nadie me dijo que un arma letal asesinaría en vacíos tenedores, ni que el hambre sería una pandemia injusta y silenciosa. No. Nadie me instruyó en el veneno lícito que inviste la política o en que el cáliz que antaño contenía Sangre ofrecería el amargor de inocencias escindidas... En ningún libro leí que se negociaría con la Muerte, con la Vida, que todo sería susceptible de ser un útil propagandístico para la vanagloria. En verdad, hay conocimientos que aplastan la sabiduría... Hasta el Poema ha caído en el ardid del aplauso vano, del culto a la imagen cambiando la piel por la prebenda... La sociedad es un pescadito que muere por la boca, en sus propias redes, porque es más fácil vivir de espaldas a uno mismo que enfrentarse con las propias miserias. Bueno, en todo caso, yo ya he alcanzado la ¿bendita? locura de seguir naciendo a la muerte de este horizonte que ni los dioses entienden, detestando a Adán y Eva por consentir la malversación de sus descendientes, hamletizando mientras me alimento metafísicamente de una manzana y desobedeciéndome a mí misma sumergida en las tinieblas de Pascal... Me vuelvo a la caverna, en donde no hay apariencias que salvaguardar.


Publicado por CBarja @ 22:19
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 29 de febrero de 2012 | 0:44

Menudo texto, compañera. He empezado a leerlo sin mucho entusiasmo puesto que la prosa no me hace mucha gracia, pero al final me ha dado tanta energía que lo he vuelto a leer.

Te tomo prestado para mi blog una pequeña parte de él. Es para mi "verso del día" que, aunque no es verso, lo siento como si lo fuera.

Y si no te gusta que lo publique no dudes en decirlo y lo suprimiré.

Gracias,

Carlos  www.mipoesia.net

Publicado por CBarja
Mi?rcoles, 29 de febrero de 2012 | 7:24

Mil gracias, Carlos!! El texto nació a raçiz de una conversación meditativa con mi hija... uno de esos momentos en los que nos ponemos filosófico-transcendentes!!! Me alegra que te guste. Un abrazo!!